| La demanda de paralización del TAV gana enteros |
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| jueves, 13 de diciembre de 2007 | |
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Página 2 de 4 Desinformación, la principal arma del TAVEl proyecto de Y vasca, con su ramal navarro, constituye la mayor infraestructura jamás proyectada en nuestro país. Sin embargo, la ciudadanía desconoce las características más relevantes del tren de alta velocidad. Desinformación y pasividad ante el proyecto están íntimamente unidas. Sobre todo en las capitales, como Bilbao. Durante el pasado mes de febrero un equipo de sociólogos realizó una encuesta sobre la actitud de la población de Bizkaia, Gipuzkoa y Araba ante el proyecto de Y vasca. Una de las conclusiones fue que el desconocimiento sobre el TAV es mayor en las capitales que en los demás municipios. De hecho, en las tres capitales la mayoría de la población se considera poco o nada informada sobre aspectos capitales como tiempo que se tardaría en ir de una ciudad a otra (74% poco o nada informado), precio de los billetes (96%), número de usuarios previsto (80%), impacto ecológico (70%), repercusión en tráfico por carretera (76%) y agricultura (80%). Y lo cierto es que en teoría la ciudadanía tiene noticia del TAV y la Y griega vasca. El 82% de la población de las capitales sabe de la existencia del proyecto. Pero a partir de ahí, el desconocimiento es general. Cuatro de cada cinco personas no conocen, ni de forma aproximada, los lugares de su ciudad por donde pasaría el tren. Y dos de cada cinco ni siquiera saben que el TAV tiene previsto pasar por la capital en la que residen. Lógicamente, la ciudadanía es consciente de la falta de información. El 66% de los habitantes de Bilbao, Donostia y Gasteiz opina que la información facilitada por las instituciones ha sido insuficiente -sólo el 13% la califica de suficiente-. Pero además de poco, hemos sido mal informad@s. Son muchas más las personas que consideran los datos recibidos de las instituciones "sesgados e interesados" (35%) mientras que el 14% los juzga "objetivos e imparciales". En estas condiciones, es obvio que las instituciones no se han preocupado de abrir cauces de participación. Sin información adecuada no puede haber intervención de la ciudadanía. El 62% de las personas residentes en las capitales cree que no se han preparado vías de participación popular suficientes. De hecho, sólo el 1% de los habitantes de las capitales ha sido invitado a opinar sobre el TAV. Sobre la utilización del hipotético TAV, sólo el 5% de la población de las capitales se ve como futuro usuario. Finalmente, las opiniones sobre el TAV en las capitales reflejan un sector mayoritario (45%) que reclama más información antes de opinar. Entre los que se posicionan, las respuestas varían según el nivel de información. De los que no habían oído hablar del TAV, el 90% se muestra a favor. Entre los que conocen el proyecto, en cambio los partidarios se reducen al 69%. En los pueblos, en cambio, donde el nivel de información es mayor, son mayoritarias las posturas opositoras al proyecto. Es decir, a más información, más oposición. |
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